¿Quien dijo que las renovables no eran productivas? ¿Quien dijo que nunca serían una energía reseñable y que no le plantarían cara a los viejos métodos de producción de electricidad? Pues pasen y vean. Las fuentes de energía que más kilovatios generaron en noviembre en España fueron las renovables, es decir, el agua, el sol, el viento,y la biomasa. Lo dice el último Observatorio de la Electricidad de la organización ecologista WWF, ese boletín que mide, mes a mes, los aspectos clave de la producción de energía en nuestro país.
Según el informe, el 21,5% de los kilovatios que utilizamos los españoles el mes pasado salió de los ocho reactores nucleares que hay actualmente en la península; el 26,2% fue producido por el viento (en parques eólicos) o por el agua (en grandes saltos hidroeléctricos); el 18,9% de la electricidad salió de centrales térmicas que queman carbón; el 15,5%, de térmicas que queman gas natural; y el 17,9% restante fue producido en plantas solares, de biomasa, minihidráulicas y de cogeneración. Ese es el reparto de los kilovatios que consumió España en noviembre. En resumen: el 44,1% de la electricidad que consumimos el mes pasado salió de fuentes de energía renovable (y de plantas de cogeneración); el 33,4% fue generada en centrales que queman combustibles fósiles y el 21,5% tuvo su origen en reacciones nucleares, según WWF.
Una de cal y otra de arena
Aunque los niveles de producción mediante fuentes limpias mantiene un ritmo ascendente y cada vez gana mayor peso dentro del mix energético, la electricidad generada con carbón «ha aumentado considerablemente respecto a 2010″. Por eso, y porque la quema de carbón es muy contaminante, el sistema eléctrico nacional ha incrementado sus emisiones totales de CO2 hasta situarlas en los 239 kilogramos por megavatio hora producido (emisiones medias). Según WWF, «estas emisiones son muy superiores a las de noviembre de 2010 (168 kilogramos de CO2 por megavatio hora producido)». Este mes de noviembre de 2011 –señala el Observatorio–, las emisiones han llegado hasta las 5.254.376 toneladas de CO2, es decir, son un 25,12% superiores a las del mismo mes del año pasado.
La huella de carbono
El Observatorio de la Electricidad de WWF se ha constituido ya en un referente de los principales indicadores eléctricos españoles y pretende conformarse asimismo en una herramienta de concienciación pública. Así, invita a todos los ciudadanos a calcular sus emisiones mensuales particulares de gases de efecto invernadero. En esta ocasión, y según sus datos, la media mensual de emisiones ha sido de 0,239 kilogramos de CO2 por kilovatio hora producido. Pues bien, para calcular tus emisiones, propone la asociación conservacionista, “multiplica tu consumo eléctrico [los kWh que hayas pagado en la factura de ese mes] por esa cantidad [0,239]”. La cuantía resultante debe ser expresada en kilogramos de dióxido de carbono (CO2), o sea, los kilos de CO2 que ha generado tu consumo.
Los resultados, apunta la asociación conservacionista, “son válidos para cualquier consumidor del sistema peninsular, independientemente de la compañía con quien tenga contratado su suministro eléctrico, ya que todas las compañías suministradoras compran en el mercado eléctrico mayorista (pool) la casi totalidad de la electricidad que luego suministran a sus clientes, por lo que la mezcla de fuentes de origen es la misma para todos». España produjo en noviembre de 2011 un total de 21.979 gigavatios hora. Ello supuso un 6,65% menos de lo que produjimos en el mismo mes –noviembre– del año pasado.
Fuente: Energías Renovables

Ayer, fuimos testigos del debate de investidura del que será, a priori, nuestro presidente del Gobierno los próximos años. En tal debate, las energías renovables, la creación de empleo y la fiscalidad ‘verdes’ tuvieron un peso prácticamente testimonial.
La producción de energía eléctrica de origen fotovoltaico supuso en 2010 un total de 379 GWh que cubrieron un 1,36% de la demanda eléctrica en la Comunidad Valenciana. Las necesidades energéticas de 110.000 viviendas quedaron así atendidas por este tipo de energía, limpia e inagotable, y que tiene, pese a los recortes derivados de su marco regulatorio, un gran potencial de desarrollo, según pusieron ayer de manifiesto en Valencia representantes de la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (Avaesen) y de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF).
Parece ser que el sistema eléctrico del futuro pasa por una reinterpretación del actual, en la que se tengan en cuenta aspectos tales como la eficacia y la versatilidad. Las nuevas fuentes de energía como la solar o la eolica requieren una visión diferente en cuanto al entramado de distribución y Europa, que desde hace tiempo se esfuerza por incrementar su capacidad para producir este tipo de energías de origen renovable, sabe que este esfuerzo debe ir acompañado de una capacidad también mayor para distribuirlas con eficacia. Por ello recientemente se ha puesto en marcha un nuevo proyecto financiado con fondos europeos cuyo objetivo es poner a prueba los sistemas correspondientes.
Hace un tiempo, en
Gran artículo a cargo del socioecólogo y director del ERF Ramón Folch. En él describe certeramente la realidad de las energías renovables en nuestro país y aboga por una transición dentro del modelo energético vigente en este momento. Apuesta por la insistencia en el desarrollo de las fuentes energéticas limpias y por un consumo eficiente y responsable, ya que solo así, garantizaremos la sostenibilidad de nuestro sistema. Desde
Con más de un año de retraso y prácticamente contra reloj. Así es como el Gobierno saliente de José Luis Rodriguez Zapatero, aprobó en el último Consejo de Ministros el real decreto que permitirá a familias y pymes consumir la electricidad que autogeneren a partir de energías renovables sin necesidad de pasar por una compañía eléctrica. La norma, cuyo desarrollo ha sido demandado con insistencia por el sector de las renovables y muy demandado por los usuarios de estas instalaciones de pequeña potencia -es el caso de un panel solar fotovoltaico o de una torre minieólica-, posibilitará que el particular o la empresa puedan reducir de forma considerable su factura energética, al dejar de estar sujetos a la tarifa estipulada por el distribuidor o por el Gobierno. Ahora solo queda delimitar lo que ha constituido un nudo de discrepancias entre las eléctricas tradicionales y las renovables: las condiciones económicas en las que el particular podrá verter a la red exterior la energía que le sobre.
El partido político Equo hace una defensa manifiesta de las energías renovables en su programa electoral. Los dirigentes del partido no se cansan de predicar que es necesario un reparto de la riqueza así como un cambio drástico en el modelo medioambiental y de sostenibilidad.
El Plan de Energías Renovables 2011-2020 aprobado por el gobierno en Consejo de Ministros el pasado viernes 11 de noviembre «llega once meses tarde» y lo hace «en dirección contraria a las recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE)» sobre tecnologías ‘verdes’ según un comunicado de la Fundación Renovables. Para dicha entidad, el PER es otra oportunidad perdida para haber afrontado de otra manera los verdaderos problemas energéticos de España: la enorme dependencia energética, la elevada intensidad energética y las crecientes emisiones de CO2. Según la Agencia Internacional de la Energía los daños provocados por el cambio climático serán irreversibles a partir de 2017, ya que ese año se podrían alcanzar las emisiones que se preveía alcanzar hacia 2035, lo que provocaría una subida de la temperatura del planeta entre tres y seis grados, superando así el límite de dos grados a partir del cual el cambio climático se considera catastrófico y, por tanto, inadmisible.