El Banco Mundial prevé que en el año 2030 el 60% del planeta vivirá en ciudades. Esto significa que no sólo aumentará la demanda de viviendas sino que también habrá un incremento del parque automovilístico en nuestras calles.
Vehículos eléctricos y movilidad sostenible.
Si el concepto de movilidad sostenible puede relacionarse con todas aquellas acciones destinadas a que las personas mejoren la calidad del entorno, podemos decir que los coches eléctricos son la mejor alternativa para que nuestros desplazamientos sean más responsables con el planeta.
En España, las ventas de coches eléctricos siguen aumentando. Según V2C, el pasado año 2017 se vendieron en España 3.920 coches eléctricos, una cifra optimista, teniendo en cuenta que las ventas han aumentado un 96%, 2017 supera con creces las 2.005 unidades de coches eléctricos vendidos en 2016.
El parque móvil del país ya representa un 2% según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Caminos (ANFAC). Este nuevo escenario confirma que los vehículos eléctricos están cada vez más presentes en el mercado automovilístico español.
En el año 2020 el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad prevé que España triplique el número de vehículos eléctricos con respecto a 2017. Es decir se estima que habrá 110.000 vehículos eléctricos en España.
¿Estos datos optimistas con respecto a las ventas de coches eléctricos se traducirán en una nueva oportunidad para el planeta?
Casi un 25% de los gases de efecto invernadero proceden de los vehículos de combustión interna (gasolina y diésel). La adopción de nuevos medios de transporte eléctricos ayudará sin duda a evitar un calentamiento global con consecuencias devastadoras.
Un estudio del Massachusetts Institute of Techology (MIT) realizado a lo largo de cuatro años en EEUU concluye que la adopción del vehículo eléctrico reduciría un 60% el consumo de gasolina en el país y ahorraría un 30% de todas las emisiones provocadas por el sector transporte. La reducción sería aún mayor si la electricidad generada para cargar los vehículos procediera de energías renovables.
Parece pues que nos encontramos ante un momento de cambio, con cierta incertidumbre pero cada vez más concienciados sobre el uso de las nuevas formas de transporte y apostando cada vez más fuerte por el cambio hacia el coche eléctrico.
